Linoge’s Freaks

Noviembre 2, 2007

El marchar de la luna

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 10:16 pm

Resuenan las campanas en el resplandor de la noche. Resplandor, me oyen bien, pues se iza majestuosa, ofuscando desde el cielo, cruel luna de otoño, brillante con deje oscuro, sonríe a sus retoños. Se jacta de su figura, se jacta de su primura, se jacta sin sentimientos… desatada condena de su locura.

Levántome de nuevo, media noche, cada día. Se abre de nuevo la veda. En estancia cochambrosa, envuelto en sábanas oscuras, rodeado de penumbras, mis armas: un fascio y un cuchillo, últimos recursos, tras años de desidia. Se asoman ya nocturnos, los amos de la noche. Escudriñan las calles, cobijo y consuelo buscan para sus almas maltrechas, agotadas de su no muerte, desdichadas por siempre. Ha alzado el rostro, me acongojo contra el muro. ¿Irrisoria acción del eterno cazador? Mas cazador no soy, sólo presa. Último conejo de aquella cacería, último ser viviente con sesera, que es capaz de concebir ideas más allá de locuras y despojos.

Pasan las horas, el foco cae. Se esconde la luna, testigo una vez más de la desesperación y agonía, de nadie más, sólo mías. Arropado, cobijado, abrazado al fascio, sangran mis manos. Agarré mi arma con demasiada fuerza, cae ahora al suelo. Su sonido, al chocar contra el frío raso, demasiado hueco, demasiado alto. Ha llamado la atención de mis captores, son los últimos minutos del conejo en esa caza.

Mas la luna se ha ocultado, y en las calles suenan de nuevo, repican las campanas. La noche ha acabado y ellos descansan bajo tierra. Duermen, descansan, regresarán a media noche. Yo estaré esperando, vigía eterno, cada día, testigo del marchar de la luna hacia el ocaso.

Septiembre 13, 2007

Sobre las olas

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 10:01 pm

Lo sabía, siempre lo había pensado, siempre tuvo la sensación de estar tocado por un ángel, pero esto… no imaginaba cuan acertadas eran todas las visiones que mostraba su propia imaginación y todas las palabras que escribió ebrio de amor.

El rumor de las olas arrunaba con su canto la playa y el toque de la luz de Luna, muy leve aquella noche, cuarto mengüante, alfombraba las aguas y lanzaba reflejos ominosos, hipnotizándolos.

Fue ella quién le hizo entrar al agua, fue ella la que le empujó suavemente contra las olas, la que le arrebataba la camisa con movimientos rápidos pero no bruscos, llenos de pasión. Fue de ella el plan, preparaba quizás su advenimiento. Y fue él el que entró primero al mar, esperando ansioso la llegada de ella.

Y ahí llegaba… Al principio pensó que era cosa de la oscuridad, pero cuanto más se acercaba, más brillaba su amada, se aproximaba alta, increible, angelical. Se aproximaba, azotados sus pies por las aguas del mar. Sí, sus pies, apenas sus pies, pues camibaba entre las olas, se abría paso andando, subiendo cual escalera la cresta de la ola.

Estaba soñando, seguro, no había otra explicación posible. Pero ahí estaba, hay se acercaba, su ángel… ella. Y a la par que se acercaba, sentía su calor, sentía… su pasión.

- Siempre lo fuiste, siempre… mi ángel. – dijo sin dejar de mirarle – Todo lo que he escrito, una y otra vez. Toda mi imaginación… desbordada. – tomó aire, maravillado por esa visión – Lo eres de verdad. De verdad… un ángel.

Ella ya se encontraba a su vera, de pie sobre las olas, de pie sobre él casi. Se arrodilló, y mientras lo hacía estiró un brazo hacia él. El mar se llenó del blanco intenso de sus plumas, de sus alas, en su espalda, inmensas… majestuosas.

Él agarró su mano, la apretó firmemente. Ella le dedicó la más bella de las sonrisas. Tiró suavemente de él, mientras se levantaba. Y para su sorpresa, él también subió sobre las olas, de pie. Sorprendido buscó los ojos de ella, y allí no encontró nada… y lo encontró todo. Eran ya parte del mismo ente, uno sólo.

Y así, miradas entrelazadas… volaron, fueron al cielo… o al infierno. Pero para la mayoría de las personas… simplemente desaparecieron.

Septiembre 10, 2007

Bajo los rayos de Luna

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 9:31 pm

Alzó la vista hacía su opresora, atado de pies y manos, incapaz de moverse, sólo le miraba, le miraba a los ojos. Esos ojos cautivadores, plateados, que reflejan cada uno de los rayos de Luna que caen sobre la ventada cercana.

Ella le mira, sorprendida, sentada encima de él, entregada por completo a su quéhacer cuando salieron sus palabras de la boca de su presa. Cómo un latigazo llegó a lo más profundo de su mente. Un shock que recorrió todo su cuerpo.

- Lo sabías – dijo ella – lo sabías todo.

El levantó aún más la vista. Y sonrió.

- ¿Por qué?

- Seré tu cena, si es eso lo que deseas. – contestó él.

Una única lágrima se escapó de los grises ojos de la chica, se deslizó suave en su mejilla y se derramó sobre su presa, sobre la boca de aquel hombre.

Sonrió mientras abría los labios, los prominentes colmillos brillaban en la oscuridad. Su boca se hacía agua ante su presa, tan cerca.

- ¿Pueden los vampiros amar?

- Lo dejo en tus manos. – contestó su presa.

Seguidamente, la vampiresa clavó sus dientes sobre el cuello de él.

Y fue un bocado dulce. Un bocado dulce para ambos…

Abril 17, 2007

El nudo

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 10:15 pm

Y cuanto más se tensa, más aprieta, más de libertad te llena.

La oscuridad te embarga, y viajas con ella, de la mano al vacío infinito, ese que has buscado.

Mientras, la cuerda, el nudo, se tensa. Sonríes y queda tu gesto inmóvil en tal posición serena.

Marzo 31, 2007

La cita

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 11:24 pm

Y es libre, se siente libre. La condena para algunos… libertad para otros. Mira, la enfila, la siente, imagina. Sabe que vendra despues, sabe que le depara su accion. Lo sabe… lo ha pensado, ha meditado lo suficiente. Ha tomado la decision, lo hara.

Siempre se vio como un desvencijado angel caido despojado de sus alas. Siempre como un alma extraña en un mundo ajeno. Mas que eso, un traidor. Despojado de sus alas, enviado a un mundo extraño, desauciado de todo y todos. Vida en soledad.

Nunca fue demasiado bueno. Nunca culpo a nada ni nadie de su estado, de su suerte… Sabia quien era el culpable, y no era otro sino el mismo. Era inutil ocultarlo. El se lo habia propuesto, el se lo habia buscado. No es tan dificil vivir odiandose a uno mismo como piensan algunos. Terminas acostumbrandote, terminas hablandote en tercera persona. Cosa curiosa, las palabras en primera persona duelen como cuchillas. Sin embargo puedes decirte a ti mismo las palabras mas crueles del universo que apenas haran daño.

Se sienta. Quiere descansar las piernas un minuto antes. Quizas quiera retrasarlo un poco mas. No lo oculta, esta nervioso. Tiembla. Un escalofrio le recorre la espalda. Hace demasiado frio, lo hace. No es nada comparado con otro tipo de frio, mas horrendo, mas cruel… Sin embargo, hace frio. Y se aferra a ello. Siente el frio.

Vuelve a ponerse en pie. Asoma su cuerpo entero en la cornisa y desde ahi contempla el paisaje. Es explendoroso. La ciudad al amanecer es preciosa. Esa ciudad ajena, esa ciudad que fue su nueva casa… su nuevo mundo. En el que se vio obligado a vivir. Ahora, es preciosa. Siempre lo fue en verdad. Sí. Es preciosa. Pero el frio que la recorre, la crueldad, sus ojos llenos de ira… ella no le quiere alli.

Sonrie. No puede evitarlo. Realmente es una hermosa vista. En su mano el frio metal. Lo levanta y se encuentra mirando a su sino, ahi esta. Una boca tan pequeña y que se le antoja tan inmensa, llena de oscuridad. Ahi aguarda su sino, ahi aguarda su fin. Cierra los ojos y… No. Los abre. Quiere tenerlos bien abiertos. Quiere seguir viendo esa vista, esa ciudad que se extiende a sus pies con el resplandor de los primeros rayos del Sol destellando en ella, en sus calles, en sus edificios. Si, mantiene los ojos abiertos… y aprieta el gatillo.

Click

Habia cerrado los ojos, no pudo evitarlo en el ultimo momento. Los abre, algo fue mal. En su rostro se ensancha una sonrisa. Algo ha ido mal… y por primera vez en mucho tiempo, esto no le provoca ira.

La bala ha quedado bloqueada, se ha encasquillado. Su cita se ha retrasado… ¿Quizas anulado? Eso es algo que aun tiene que decidir. Por ahora, quiere contemplar un poco mas la ciudad. Si… es hermosa de veras.

Ocultar la verdad

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 11:00 pm

No busques lo que jamas encontraras.
¿Existe? Conoces la respuesta.
Huyes. No huyas, conoces la verdad.
Mirala a a la cara, enfrentala.
Te alcanza, se acerca…
tarde o temprano caeras.

Como el dicho jamas expuesto:
Vivir sufriendo es distinto a soledad.
Vivir sin rencores, una utopia.
Creerte feliz, ocultar la verdad

 

PD: Esto ha estado paradisimo desde hace un mes. En fin, es lo que hay. No dire que he estado ocupado, no dire que no he podido. No me inventare falsas excusas para tapar mi vagueza.

Noviembre 23, 2006

Demencia

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 11:55 pm

Abres los ojos y lo ves todo,
los cierras y no ves nada.

Esto es la locura.
Lógica dominante sobre
la insana demencia.

¿Desde cuando es así?
¿Cuando perdí el rumbo?

Me acongoja la realidad,
la oscuridad me llama.
Insoportable. Repudio la luz.
Siempre blanca, demasiada calma.

Agonía. Extraño.
¿Pienso con racionalidad?

Soy alguien que teme la cordura
y abraza la demencia.

Noviembre 7, 2006

Demasiado fácil

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 9:23 pm

Demasiado fácil pasar del blanco al negro, demasiado simple decir joder por un simple gesto, mandar todo a la mierda por una carencia a ojo, un crimen absurdo e incompleto.

Aburrido de las risas, cansado de las broncas. Sonrisa triste se transforma en dura tez de ceño fruncido. Ajados pensamientos, añejos y malhumorados, pugnan por salir.

Difícil hablar, las palabras atascadas en la garganta incapaces de salir aceleran el pulso y acrecienta la ira, puños cerrados y apretados. Es fácil mandarlo todo al carajo.

Ver la luz, aclarado el cielo. En el panorama de nubes negras, paraíso desolado. La luz del Sol., volver a ver el claro, todo aquello ha quedado olvidado. Utopía perdida, ojos cerrados, de mente, de corazón desesperado y ojos reales extasiados, del miedo y descontrol. Perdido y desconsolado, encerrado en una jaula invisible, ocultado tras sus llantos mudos y expresión rota. Ajado y despistado cree haber encontrado el rumbo, se dirige solo directo a la destrucción, se consume en un mar de llamas disfrazado de paraíso claro.

Octubre 25, 2006

Ciego

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 5:19 pm

Holgado corazón oscuro,
reposa en las sombras,
de olvido consumido.
No sabe regresar.
Ha perdido la noción del tiempo,
no es capaz de volver atrás.
Se apagaron sus latidos.

Ahogado en un mar rojo de dudas,
incapaz de navegar.
Ha perdido el norte.
Ha perdido la costa,
a tierra no volverá.
Solitario en un mar de gente,
nadie presta por ayudar.
No hay a quien preguntar.
Quien tuviera valor de hacerlo,
duro portón de maciza madera,
solo eso encontrara.

No es fácil ser navegante.
No es fácil ser solitario.
Ocupado en su reclusión
una venda tapa sus ojos.
Solo oscuridad y sangre,
inútil mirada, incapaz de ver nada.

ciego de corazón

Octubre 9, 2006

Vacío

Archivado en: Escritos varios — linoge @ 11:13 pm

Qué hacer cuando las palabras no salen
y solo piensas y piensas temiendo
haberte quedado mudo, sin sentimientos
sin palabras. Sin letras que expresen
tu dolor, tu ansia, tu padecer…

Te crees muerto por dentro, mas,
no te das cuenta que precisamente
este frío gélido que recorre tu cuerpo
bombea tu corazón con sangre marchita,
oscura y dañada, pero viva, no obstante.

Y sigues pensando,
dando vueltas en tu mente,
aquel error, ¿fue tuyo?
Te envenenas, te atormentas
y laceras, y entras
en un estado de inconsciencia profundo.
Alejado de toda persona, de la sociedad,
no quieres ver camino alguno.

Abrigado en la soledad,
compañera fiel por siempre
jamás te dará la espalda.

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